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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Histórico de Viajes. El Palacio de Verano(Sin terminar) Al noroeste de Pekin se encuentra el Palacio de Verano donde se retiraba la familia imperial para resguardarse del calor que asolaba la Ciudad Prohibida durante la canícula. Lo primero que me sorprendió del Palacio de Verano es que fue más complicado llegar hasta el de lo que pensaba aunque al final lo conseguimos. Esto fue así porque después de tomar el metro, esperar un montón al autobús y circular por el monumental atasco que a esa hora de la mañana es Beijing, al llegar casi al Palacio nos encontramos con una comitiva de "personalidades" en visita oficial que nos hicieron esperar en el "autobús-sauna" a que pasaran más de cuarenta coches entre oficiales y de seguridad cosa que demoró nuestra llegada al anhelado destino otros cuarenta y cinco minutos más. La segunda sorpresa me la lleve al entrar por la Puerta del Norte, algo así como hacerlo por la puerta trasera. De todos modos creo que fue una buena circunstancia por como se desarrolló la visita. De todos modos, como no hay mal que por bien no venga, uno puede dedicar ese tiempo que se tarda en llegar en observar la vida cotidiana de los pekineses y sus medios de tranporte. ![]() Pedaleando, pedaleando (Pasa el ratón por encima de la imagen para ver otra) Al hacerlo de este modo, entrando por "detrás", mientras aún estás fresco escalas la Montaña de la Longevidad para luego ir bajando gradualmente hasta el Lago Kunming alrededor del cual hay innumerables sitios dónde tomar un descanso. Si lo haces en el sentido contrario, no niego que la llegada por el lago y observar el majestuoso palacio debe ser sobrecogedor pero el final de la visita, cruzada la calle Suzhou, quedaría deslucida amén que en la zona de la Puerta Norte las infraestructuras son más escasas. Sea como fuera, el hecho es que entre por el norte y después de una penosa ascensión uno se asoma a la calle Suzhou, un de los rincones más interesantes del Palacio. La Calle Suzhou, a pesar de su nombre, la podríamos definir como un lago artificial rodeado por una calle dónde queda circunscrito. Para visitarla, uno tiene que cruzar el puente de tres ojos que hay en medio del lago y bajar hasta la orilla del mismo. Por la acera que allí hay uno da la vuelta al lago mientras se distrae viendo a los artesanos y oyendo música de flauta que toca un tendero. La única lástima es que los artesanos no quieren que se tomen fotos de ellos o sus trabajos, así que para cazar alguna instantánea es mejor que uno se una al club de los fotógrafos furtivos. En ese momento de la visita ya sabía que había valido la pena.
![]() El embarcadero visto desde el puente ![]() Vista de la Calle Suzhou ![]() Detalles ![]() Artesanías
28/08/2007 12:40 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. La Muralla ChinaLa Muralla China es como una serpiente recostada en la cresta de una montaña. Con más de 6000 kilómetros de largo es la estructura más grande creada por el hombre a lo largo de unos veinte siglos.
(Flash creado por Daniel Marni) A pesar de su increíble longitud los puntos visitables de la Gran Muralla China se limitan a tres. Dos de ellos están cerca de Pekín así que cualquier viaje a la capital China tiene que incluir una visita a la Gran Muralla. Los dos puntos más cercanos son Badaling y Jinshanling. Del primero decir que está a sólo una hora de Pekín, totalmente restaurado y más transitado que las Ramblas un domingo de primavera. Puesto que no fui a ese punto tengo que fiarme de las opiniones de gente que si ha ido y que en su mayoría concluyen que más que un monumento histórico parece que uno esté visitando un parque temático. Jinshanling Aconsejado por mis anfitriones en China, Txaik y Esmeralda fui a Jinshanling. Ellos me advirtieron que dada la época del año y la longitud del recorrido sería una experiencia sofocante y desestimé la idea de ir vestido de tuna... ¡menos mal! El trayecto hasta allí dura unas tres horas que pase durmiendo en la minaban. Hay que tener en cuenta que para estar en el punto de encuentro a las 6:45 tuve que levantarme a las cinco. Es por eso que no puedo comentar nada sobre el paisaje del camino. A la vuelta también fui medio dormido amén que también llovía a mares con lo que tampoco disfrute del paisaje más preocupado por la temeraria conducción de los aborígenes.
![]() El teleférico de Jinshanling Una vez llegados al punto de inicio y después de retirar las entradas se entra en una especie de paseo bastante amplio que te lleva al pie de un teleférico con el que subir a la gran muralla que como ya he dicho recorre las crestas de las montañas. Al bajarse del teleférico uno se dirige a una de las torres de vigía por la que se puede uno encaramar a la muralla y empezar la ronda. Cuando la gran muralla se construyó para defenderse de los ataques de los nómadas mongoles, al norte de la misma estaba Mongolia y al sur el Imperio Chino así que puesto que durante el recorrido por la muralla se anda hacia el este, subido a ella, a la izquierda estaría Mongolia y a la derecha China. Después de esa reflexión uno se da cuenta de la expansión del Imperio Chino pues la frontera con Mongolia en la actualidad está a varios miles de kilómetros al noroeste de ese lugar. El primer tramo está restaurado pero después de unas pocas torres de vigía uno se encuentra con la muralla en peor estado habiendo incluso una par de tramos en los que tienes que bajar de la misma y recorrer una parte del camino a sus pies. Eso es debido a muchos y diversos motivos como por ejemplo el hecho que haya servido de “cantera” para construir casas. De todos modos ahora mismo aún se llevan a cabo tareas de restauración como atestigüé a medio camino, cuando me encontré con una cuadrilla de albañiles trabajando en ello, los cuales desgraciadamente no me permitieron sacarles ninguna foto, cosa por otro lado normal dentro del a cultura asiática. ![]() Imagen de la Muralla Restaurada, pasa el ratón por encima para ver un tramo no restaurado. ![]() Pasando por fuera de la muralla El recorrido tiene cerca de doce kilómetros y se pasa por unas treinta torres de vigía, lo cual significa que tienes que subir y bajar unas treinta montañas. Al principio uno empieza con ilusión y energía pero si tuviese unos 3 o 4 kilómetros menos sería de agradecer. Durante el mismo la pendiente también es variable, encontrándose uno con etapas de falso llano, puertos de tercera, segunda, primera categoría y momentos que parece que unos esté subiendo el Angliru. Tampoco se puede decir que los peldaños ayuden mucho ya que muchas veces son excesivamente escarpados y se requiere la ayuda del piolet. En definitiva, es una excursión no recomendable para personas con vértigo.
![]() Tramo particularmente empinado En las torres de vigía como no podría ser de otra forma se apostan los lugareños que tratan de vender recuerdos, comida y sobretodo bebida a los incautos turistas que hayan sido tan poco previsores de no llevar avituallamiento. Por supuesto los precios del agua son abusivos llegando a los cuatro euros por botellín cuando lo normal es que cueste menos de cincuenta céntimos. El Paisaje La muralla está rodeada de verde y hasta donde alcanza la vista no se ve ninguna construcción a excepción de la propia muralla. Es increíble que una cosa tan grande esté en medio de la nada. La sensación es muy curiosa ya que al mirar a los lados no se alcanza a ver el final de los bosques y mirando al frente no se puede ver el final de la muralla.
![]() Otra cosa destacable es lo revirada que es la condenada. Evidentemente no es una muralla recta y podríamos resumir que su diseño consiste en una sucesión de muros que unen las torres de vigía ubicadas en las cumbres de cada colina. Función de la Muralla Uno subido a la muralla y en medio de la inmensidad del bosque se pregunta si realmente tenía o no una función defensiva o simplemente intimidatoria. Hay que añadir que a pesar de ser muy larga la gran muralla tiene una altura discreta y una anchura media de unos 5 metros.
![]() Torre de Vigía
Acercándose al final Ya hacía el final del tramo que se puede recorrer y justo antes de salir de la muralla esta cruza un río. A tal efecto se pasa por un puente colgante y el día que yo la visité allí me sorprendió una intensa tormenta de verano.
![]() Descansando justo antes de la tormenta
Después de bajar de la muralla uno puede dirigirse al punto de salida en Jingshanlin a pie por una caminito de montaña, o como yo hice, usando una tirolina tirada por encima del río para luego coger una barquito hasta el punto de salida. Enero 2007, CádizDespués de bastante tiempo sin viajar por España, las últimas Navidades estando en Sevilla me fui de visita a Cádiz. A pesar de que algunos amigos andaluces me habían dicho que no era gran cosa, a mí me gusto. Supongo que el contraste con Asia me hizo mirar la ciudad con nuevos ojos. *Nota: Algunas fotos son dobles. Para ver la segunda imágen se tiene que poner el puntero del ratón encima de la fotografía* La verdad es que la visita sólo duró un día y con mi novia nos concentramos en visitar sólo el casco antiguo, o sea desde la Puerta de Tierra hacia el norte, empezando por el barrio del Pópulo y hasta el Castillo de San Sebastián. Hasta Cádiz fuimos en tren, lo cual demostró ser muy conveniente pues la estación esta a unos diez minutos del Ayuntamiento, en la plaza del cual, hay puestos de información turística y algunas terrazas donde tomamos unos montaditos y unas gambitas. ![]() Ayuntamiento de Cadiz Desde allí empezamos nuestro paseo. La ciudad estaba prácticamente desierta a nuestro paso lo que no le restaba encanto en absoluto pero sí vida. Era como pasear por una postal e incluso la atmósfera parecía que se había detenido ese día de Invierno. Después de callejear un poquito dimos una vuelta por la Avenida del Campo del Sur, muy parecida al Malecón de La Habana, ciudad hermana de Cádiz. Por el camino pasamos por el Arco de Santa Rosa, uno de los pocos vestigios que quedan de las antiguas murallas y finalmente llegamos a la Catedral. Una vez allí, decidimos subir al campanario, que con sus 74 metros es el punto más alto de la ciudad, pero antes había que pasar por el avituallamiento. Más montaditos y más cervecitas. ![]() Catedral ![]() Detalle del Campanario La Catedral de Cádiz es una catedral blanca, y ese día resplandecía hasta el punto de deslumbrar. Esta situada en una plaza prácticamente peatonal donde se encuentra también la Iglesia de Santiago en su lado norte, y que a pesar de su sencillez es cautivadora. Hasta ese momento habíamos seguido más o menos una ruta de puntos de interés marcados en nuestro mapa para guiris y para llegar al siguiente punto que queríamos visitar nos aguardaba un recorrido soso y rectilíneo que decidimos cambiar por más callejeo. A la postre ese callejeo nos llevo a disfrutar mucho más de Cádiz pues descubrimos la Plaza del as Flores, cerca del Mercado de Abastos, y en los aledaños del Mercado nos hinchamos a comer erizos de mar a precios de risa. Válgame decir que acostumbrado al precio que tiene en Japón semejante vianda, casi pago 10 euros de más, cuando confundí “Dos euros” por “Dose euros”. ![]() Plaza de las Flores
Desde allí nos encaminamos al Castillo de San Sebastián que está unido a Cádiz por un paseo estrecho que se adentra en el mar. Desgraciadamente el Castillo estaba cerrado al público con lo que no nos quedó más remedio que regresar por el camino andado hasta la Caleta.
Dejando la caleta atrás fuimos tranquilamente hacía la Alameda Apodaca desde dónde se puede ver toda la Bahía de Cádiz. Por el camino cruzamos la Plaza de San Antonio y antes de regresar a Sevilla tuvimos tiempo de sentarnos un rato a descansar en la Plaza de España y de saludar a la Pepa que esta allí recordando el día de San José de 1812. Diciembre 2006, Taipei IV: De comprasOtra de las actividades turísticas principales de Taipei son las compras, sobretodo en los mercados nocturnos, que desde la puesta de sol hasta después de medianoche se convierten en los auténticos centros neurálgicos de la ciudad. A pesar de haber más de un mercado nocturno nosotros nos decidimos por visitar el más famoso, el mercado de Shilin (士林). Creo honestamente que el resto deben ser exactamente iguales así que en caso de visitar Taipei se puede uno dirigir a cualquier otro. El mercado esta dividido en dos partes separadas. Un primer recinto contiene puestos de comida y algunas atracciones de feria mientras que en el otro se encuentran las tiendas de ropa, electrónica, calzado, juguetes, joyerías, etc. Una cosa que salta a la vista nada más llegar es que los precios no son lo baratos que uno pensaría y que todas las tiendas tienen los mismos productos y al mismo precio. También coinciden todos los tenderos en los mismos descuentos y en el caso de regatear llegan al mismo precio final. La comida La parte del mercado destinado a la comida se concentra en un solo edificio bajo y un poco destartalado y por dentro está dividido por calles perpendiculares. Se podría decir que hay unos 6 tipos distintos de puesto: Salchichas, Fideos, Pollo frito, Filetes (al estilo plato combinado occidental), Sopa o Guiso y Tortillas. En realidad no son tortillas al estilo occidental pero se parecen lo suficiente. Sobre una plancha se ponen los distintos ingredientes del relleno y cuando está hecho se tira un huevo crudo encima hasta que este cuaje. Creo que también se le podría llamar huevo frito relleno. ![]() Cocinando "huevos fritos rellenos" Una de las curiosidades es que si te sientas en una de las mesas de los puestos solo hace falta que pidas algo de comer o beber y puedes comer cosas compradas en otros lugares sin ningún problema. Por ejemplo si te sientas en un puesto de pollo frito puedes comer arroz o fideos de otros puesto tranquilamente.
Cabe destacar que la limpieza aparente no es digna de elogio pero todo lo que probamos estaba bueno, aunque un poco grasiento. La ropa La otra parte del mercado no se circunscribe a un solo edificio aunque si hay un bloque principal con galerías. El resto se extiende por las callejuelas próximas y edificios adyacentes. La impresión general es la de mercadillo y en la calle principal coexisten las tiendas que están a ambos lados con los vendedores top manta que ocupan la calzada.
Allí realizamos las compras de algunas camisetas y demás chorradas pero no fue nada del otro mundo. Puede ser divertido como experiencia pero no hay muchos artículos que valgan la pena en mi opinión.
Mención aparte merece la electrónica. Como es sabido, muchas marcas de prestigio internacional tienen sus fábricas en Taiwán y permiten a los taiwaneses vender una parte de la producción con marca blanca a precios de risa. Pero eso no lo vais a encontrar en los mercadillos donde las paradas de productos electrónicos no pasan de ofrecer despertadores, relojes y walkman. Para comprar ordenadores o cosas por el estilo se debe uno dirigir a tiendas más grandes en el centro o cerca de las fábricas. 09/03/2007 06:14 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Diciembre 2006, Taipei 101
No puedo decir que sea una cazador de edificios altos, que los hay, gente con un pasaporte especial donde ir poniendo sellos conmemorativos de los edificios visitados, pero encontrándome en Taiwan y pudiendo subir al edificio más alto del mundo crei que valía la pena. He mencionado dos veces ya que el Taipei 101 es el edificio más alto del mundo pero eso es sólo verdad en un setenta y cinco por ciento. Esto es así porque es el más alto según tres de las clasificaciones del Consejo Mundial de Edificos Altos y Espacio Urbano. No se a ciencia cierta cuales son estas clasificaciones pero no seria extaño que hicieran referencia a los records que ostenta y que detallo más abajo. El Taipei 101 fue diseñado por C.Y. Lee y Asociados y francamente creo que les quedo muy bien. El edificio esta claramente inspirado en la forma del tallo del bambú y pretende simbolizar el éxito económico. Su nombre oficial previo a Taipei 101 era Taipei Financial Center. Su contrucción corrió a cargo de la Joint Venture KTRT y ostenta los siguientes records: Sea como fuere, ostenta el título de edificio más alto del mundo que arrebató a las Torres Petronas de Kuala Lumpur en 2004, después de algo más de cuatro años de construcción y un coste aproximado de mil seiscientos millones de dolares. Visitando el edificio Después de eso, y si se ha deseado, tomar un café uno debe dirigirse inexorablemente a la quinta planta donde está la admisión para subir a los observatorios. El ascensor, que también ostenta un record, es el más rápido del mundo, te sube como un tiro hasta la planta 89, con el consiguiente dolor de oidos. En esa planta está el observatorio indoor y se pueden encontrar también algunos puestos de recuerdos, postales, etc. Lo más gracioso es un estudio fotográfico donde te hacen fotos y un montaje en el que puedes aparecer volando sobre Taipei o subido al Taipei 101 al puro estilo King Kong. Finalmente, por un precio extra, se puede subir al observatorio outdoor, que se encuentra en la planta 91. Las Vistas Desde el observatorio panorámico se puede observar absolutamente toda la ciudad de Taipei. Quizá creyais que es lo normal y debería serlo pero aún recuerdo la depección que sufrí al subir a la Torre más alta de Sydney y descubrir que un mamotreto horroroso te tapa la visibilidad de la Opera House. Aún así y por la situación del edificio bastante al este de la capital, las mejores vistas son las que dan al oeste por lo que recomiendo ir por la mañana y no encontrarse con una vista a contraluz. Por su parte las vistas al este son bastante bonitas ya que dan a las montañas y la selva subtropical de Taiwan. En el caso de no poder hacer dos visitas, mañana y noche, y a pesar del inconveniente del contraluz, se puede ir a media tarde y esperar a que anochezca ya que las vistas nocturnas valen la pena. Si alguno piensa en ir por la mañana y aprovechar el mismo tiquet por la noche, no se puede hacer.
07/03/2007 13:41 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Diciembre 2006, Taipei TurísticoNo recuerdo cuantas veces he participado en tours organizados y normalmente prefiero ira mi aire pero en esta ocasión me decanté por la comodidad. La comodidad que da subirte aun autobús y despreocuparte de todo pensando que te llevarán a los sitios más interesantes. ¿Cuantas veces, haciendo caso a las guías y mapas turísticos, no he ido a lugares que luego carecían de interés? Pero no todo es de color de rosa así que, como peaje, tuvimos que pagar un montón de paradas comerciales para que comprásemos tal o cual cosa, aunque... ¡No caimos! Con puntualidad británica, el autobús nos pasó a buscar por el Hotel, y después de recoger a los demás integrantes del tour nos llevó a la primera parada, el Templo Baoan (保安官) o Pao-an, según el método de trascripción fonética, y el Templo Confucionista (臺北市孔廟). Ambos templos me sorprendieron ya que eran lo suficientemente distintos a los que he visto en Japón para no sentir que veía más de lo mismo. En el primero me llamaron la atención los dragones que hay en las cubiertas y su elaborada decoración en general, motivo por el que es famoso. El templo Baoan fue construido por inmigrantes venidos de la región de Tung-An que la abandonaron por diferencias espirituales con el Emperador Pao-Shen del templo Chee-Chi. Fue construido a finales del siglo XVIII o principios del XIX, las fechas varían según los calendarios usados, pero se sabe que se tardó cinco años en completarlo. El templo Baoan tiene la característica forma de la letra china “回”, con tres salones principales, salón de entrada, salón principal y salón trasero, y dos salones laterales. Por su belleza y arquitectura se convirtió en referencia para los otros templos de Taiwán.
Por su parte es templo Confucionista es más austero en general pero en sus paredes hay unos magníficos trabajos de cerámica china. De estos se pueden ver los exteriores pero al estar restringida la entrada a los salones, los otros solo se pueden ver si cogéis el panfleto que hay en la puerta. Con este podréis buscarlos ya que hay también un pequeño mapa. Eso sí, espero que no vayáis de guays como yo y lo cojáis en Inglés y no en Chino Cantonés... ¡Si al menos hubiese sido mandarín!
Té verde, Té rojo Después de pasearnos por ambos templos y después de que Andrés se perdiera y hubiera que esperarle, el autobús, saliendo con retraso nos llevó a ver a un maestro Tetero, algo así como el Juan Valdés del Té.
Desgraciadamente, no recuerdo los porcentajes adecuados de tostación de ambas variedades así que no podréis hacerlo en casa. Lo que sí recuerdo era lo buenos que estaban todos los tes que nos dieron a probar y que el té de puar es diurético, los otros no, ¡qué va!, y está recomendado para la gente que quiere perder peso y para los fumadores ya que elimina la nicotina... o al menos las manchas de nicotina. Ya sabéis fumadores del mundo: ¡Lavándoos las manos con té de puar no se os quedaran los dedos amarillos! Tour Express A continuación nos llevaron a comer y después de tour express, o sea una vuelta sin bajar del autocar. Recorrimos varias calles del a ciudad poco reseñables y justo antes de llegar al Memorial de Chiang Kai-shek (蔣介石), nos llevaron a ver la sede el Capitolio de Taiwán pero por problemas de seguridad tampoco allí pudimos bajar del vehículo.
El memorial de Chiang Kai-shek está ubicado en una explanada bastante amplia y desde el edificio principal se extienden tres pasos que llevan a las puertas Norte, Sur y Oeste. Siendo la puerta Oeste la más alejada del CSK Memorial Hall. Al lado de la puerta Oeste encontramos además El Auditorio Nacional y el Teatro Nacional.
En el edificio principal nos encontramos una estatua bastante grande de Chiang Kai-Shek, sentado y en una actitud más cercana a la filosófica o docente que a la militar. Cabe recordar que Chiang Kai-Shek fue el último presidente de la República de China hasta que perdió la guerra contra los Comunistas exiliándose en Taiwán, única provincia china que nunca cayó en manos de los Comunistas durante la Guerra Civil. Allí fue dictador desde 1949 hasta su muerte en 1975 tiempo durante el cual nunca perdió la esperanza de rearmarse y recuperar la China continental.
Como curiosidad, decir que en 1907 después de haber estado en la Academia Militar de Paoting, China, se trasladó a Japón donde entró a formar parte del Ejercito Japonés hasta que regreso a China en 1911 con motivo del levantamiento de Wuchang que desencadenó el fin de la China Imperial. Quiso el destino que quien había sido soldado Japonés fuese el dirigente del Gobierno chino cuando los nipones invadieron el país.
Al salir del memorial, y al llevarnos el autocar fuera de programa a otra visita comercial, decidimos escindirnos del grupo para ir por nuestra cuenta al Museo Nacional que para lo lejos que estaba no valía mucho la pena pues se encuentra en fase de rehabilitación y hay muy pocas salas abiertas. De ahí nos dirigimos al edificio más alto del mundo, el Taipei 101, del que hablaré en el próximo articulo. 31/01/2007 07:44 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Febrero 2006, Irlanda V: Jaume y los ErasmusPara la última noche en Irlanda no habíamos reservado habitación pues el avión salía muy temprano y nuestra intención era pasar toda la noche de fiesta. Pero no contábamos con el “Efecto Naranja”. El hecho fue que una vez camuflados y con todo lo que pareciese naranja fuera de la vista nos subimos a un taxi y corrimos a refugiarnos en el santuario, el Templo de la Cerveza, como no, la Guinness Storehouse. Al fin y al cabo nos habían pedido que volviéramos.
Una vez en el Gravity Bar, tanto los camareros como Michael el manager nos hicieron sentir como en casa, pero en vez de con las pantuflas y el periódico, nos recibieron con unas pintas y alguna que otra petición. Una vez más cantamos y bebimos aunque no podíamos olvidar nuestra falta de alojamiento hasta que apareció Jaume, de Mallorca, camarero del Gravity Bar quién, aprovechando que sus compañeros de piso no estaban, nos ofreció su casa para pasar las pocas horas hasta que saliésemos hacia el aeropuerto. Con el tema del alojamiento resuelto, solo quedaba echar unas coplas y unas copas y esperar a que Jaume terminara el turno, mientras algunos se dedicaban a acosar a un grupito de Andorranas maduritas... Saliendo de la Guinness Storehouse, colmados de parabienes, felicitaciones y buenos recuerdos y prometiendo volver, nos dirigimos a Can Jaume dónde pedimos unas pizzas. De todos modos la noche no acabo aquí pues nuestro anfitrión recibió una adecuada llamada que le invitaba a una fiesta que organizaban los estudiantes de Erasmus de Dublín. ¡Hay que ver como se lo montan estos tios! La casa estaba a reventar de peña, no faltaba de nada... bueno, si faltaba algo: La Gloriosa para convertir la cocina en una nueva versión del camarote de los Hermanos Marx... ¡Y dos huevos duros!
No sé si estudiaran mucho pero divertirse seguro. Allí pasamos las horas cantando y charlando con un montón de buena gente, aunque por supuesto no falto el anti-tuna de turno para tocar un poco los cojones.
Tampoco faltaron los simpáticos agentes de la ley que en la primera de sus apariciones en vez de llamarnos al orden, llamaron a más compañeros para que vinieran a escucharnos. Finalmente la fiesta se fue diluyendo como un azucarillo en café caliente y nos tuvimos que marchar. Una vez en casa de Jaume, algunos echaron una cabezadita de media hora mientras Graff y yo ayudábamos a Jaume a vestirse de tuno para hacerse una foto y mandársela a su madre. Durante ese rato descubrimos la cantidad de idiomas que hablaba así como algunas de sus facetas intelectuales como la de escritor o actor. ![]() Jaume "Tunante" 13/12/2006 16:21 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Diciembre 2006, Taipei (台北) IEn cierto modo Taipei (台北), capital de Taiwan (台湾), me recordó a Korea pero me gusto más. Es cierto que la gente es poco animosa y no destacan por su curiosidad hacia los extranjeros, como si sucede en Japón, pero me atrevería a decir que son algo más educados que los Koreanos. De todos modos creo que los Taiwaneses aún están condicionados por la pasada dictadura y por sus actuales problemas económicos, derivados en su mayor parte del crecimiento de la China continental y el resto del sudeste asiático. Taipei, ciudad de motos Nada más llegar a Taipei una de las cosas que más me llamo la atención es la cantidad de scooters que hay por sus calles y la incesante actividad económica que hay en cualquier esquina si bien, poco más tarde esta última apreciación se vino abajo. Es cierto que doquiera que vayas hay puestos de comida, tiendas, centros de masaje y reflexoterapia, pero no es menos cierto que casi todos estaban vacíos y que apenas si había transacciones. En cambio, la otra apreciación no sólo no se desmintió sino que fue en aumento. ![]() Algunas motos estacionadas enfrente del mercado de Shilin El tour que nos habían contratado estaba orientado a disfrutar el Taiwán comercial, así que la primera parada fue en una boutique de perfumes y productos de lujo que apenas visité, más preocupado en encontrar un cajero que aceptara la Visa. En la primera esquina encontré un monorraíl parado, cosa que me hizo pensar en un sistema de transporte urbano deficiente, cosa totalmente alejada de la realidad, ya que tanto el metro como el autobús metropolitano en Taipei funcionan muy bien. Sobretodo el metro, que parece bastante moderno. Al uso de los transportes en Asia (al menos en todos los países que yo he estado), en esta ocasión también el importe del mismo va en función de las paradas que recorras, a más paradas más dinero hay que pagar. ![]() Metro de Taipei. Estación Central. Los precios en Taiwán ya no son tan baratos como parece que fueron antaño, cosa que es una de las razones de sus recientes problemas económicos ya que han perdido competitividad. Sin duda consecuencia lógica del progreso experimentado. Lo que pasa es que aún no han logrado reorientar su economía a nuevos sectores. Aún así se puede seguir comprando barato en Taipei, principalmente ropa y productos electrónicos. Mercados nocturnos y comida Taiwanesa Una actividad que parece común en el panorama asiático es la de los mercados nocturnos y para casi todos los taiwaneses que he conocido en Japón, creo que es la única atracción turística de su pais, por encima de los templos... La verdad es que creo que los mercados nocturnos son una buena idea. ¿De qué sirve que las tiendas estén abiertas en horario laboral y cierren cuando los trabajadores salen del trabajo? Así pues, veo normal que la actividad comercial empiece cuando termina la industrial y que los currantes puedan salir a gastar su dinero. El mercado nocturno más famoso de Taipei es el de Shilin (士林). A Shilin fuimos, aún no lo he comentado pero a Taipei fui con un Tuno de Aparejadores de Granada llamado Andrés, en metro, si bien, hasta la parada en la que decidimos subirnos fuimos paseando casi una hora por las calles de la ciudad. Como ya he dicho, hay montones de tiendas y motos, pero también carteles luminosos, paradas de comida rápida e incluso pasamos por delante de dos institutos de secundaria con sus colegialas uniformadas. Decidimos comer algo sobre la marcha pues ya estábamos desmayados y como en los chistes recibimos una noticia buena y otra mala. La buena fue que la comida era buena y barata. La mala fue que no había manera de saber l oque pedir pues absolutamente nadie habla nada que no sea chino, y los menús también estaban totalmente escritos en ideogramas. Dicen que un japonés culto puede hacerse entender solo con los kanji, pero claro yo no soy un japonés y mi modestia me impide catalogarme como culto así que parecía que estábamos perdidos. Aún así mediante señas y el socorrido truco de pedir lo que come el de al lado pudimos salir adelante.
Ese día solo paseamos por el mercado y dejamos las compras para el día siguiente. De todos modos en medio del mercado descubrimos un Templo y a pesar de que al día siguiente sabíamos que íbamos a visitar otros, nos adentramos. Creo que fue una buena idea pues al ser un templo no-turístico pudimos ver a los lugareños entregados a la oración y las ofrendas que allí se hacían, principalmente sacos de arroz, fruta y... cerveza en lata.
A pesar de ser martes toda la zona del mercado estaba muy animada. Finalmente, antes de volver al hotel fuimos a ver el edificio más alto del mundo, el Taipei 101, con sus 508 metros. También hubo tiempo de ir a tomar unas copas aunque eso si la zona de marcha estaba desangelada y los precios los encontré abusivos. Hasta aquí el primer capítulo. En el segundo veremos que dió de si el Taipei turístico. Febrero 2006, Irlanda IV: Guinness Storehouse
Respecto a nuestro alojamiento, la Guinness Storehouse se encontraba en la otra punta de la ciudad. Así que la visita turística fue diseñada para que terminara allí. Una vez allí, el primer obstáculo a sortear era el elevado precio que cuesta la entrada, y con ese propósito usamos nuestro tradicional encanto para conseguir un sustancial descuento gracias entre otras cosas, a un malagueño que estaba vendiendo entradas y a nuestra promesa de cantar en el Gravity Bar, situado en la séptima planta. La visita transcurrió por su cauce normal hasta que llegamos allí.
![]() Cascada que hay a la entrada para representar el primer ingrediente, el agua.
La tercera planta es muy curiosa ya que, obligados por el gobierno, trata de los efectos del alcohol y de combatir su consumo!!! Supongo que es por eso que esta planta siempre está medio desierta...
![]() Vistas desde el Gravity Bar que es un espacio panorámico
![]() Primera actuación en el Gravity Bar. La actuación fue completándose cada vez más con bailes de pandereta, canciones de solista, canciones en inglés, etc., que animaron tanto a la clientela como al personal y que nos valió una invitación para volver cuando quisiéramos, ¡Y quisimos muy pronto! Aquí termino con Irlanda IV, que no con la Guinness Storehouse. Próximamente: Irlanda V, Jaume y los Erasmus. Junio 2006 Bonus: Soneto de KoreaMientras regresaba del Expo Park hacia la estación de tren de Daejon empecé a escribir unos octetos que poco a poco se convirtieron en el siguiente soneto con estrambote. También escribí unas estrofillas para cantarlas con la música de "La Cabra". A continuación podéis leer el poema y las estrofas. Siete días en Korea Siete días de viaje por Korea Por la calle escupen, eructan, mean Comiendo picante el día entero Estrofas para "La Cabra" Están algunas basadas en el soneto pero son más sencillas y cortas. Hace poco fui a Korea 27/10/2006 05:37 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Febrero 2006, Irlanda III: La Tunorden de TelecorangeLa Orden de Orange, es una Fraternidad Protestante fundada en 1795, que tiene su sede en Irlanda del Norte y logias por toda la Commonwealth y Estados Unidos. Aunque sus miembros la consideran una asociación pía, sus críticos la consideran sectaria y anti-católica. ¿Porqué hablo de ella en este blog de viajes? Pues porque la Tuna de Telecos comparte ciertas similitudes de vestuario con ella lo que nos acarreó algunos problemas en Dublín. Circunstancialmente ambas agrupaciones tuvimos, nosotros a bien y ellos a mal, trasladarnos de Belfast a Dublín el mismo día, un 25 de Febrero de 2006. Después de dormir y visitar Belfast regresamos a Dublín. El trayecto de vuelta fue tranquilo pero nada mas llegar a la estación de autobuses Graffiti advirtió cierta hostilidad hacia nosotros. La gente nos insultaba y nos “saludaba” alzando el puño con el dedo corazón estirado... Yo me preguntaba como podía ser que, ya fuera de la estación, la gente nos convidase a volver a Belfast. ¿Cómo sabían que veniamos de Belfast? La respuesta llegó varias increpancias después. Un chico vestido del Celtic de Glasgow salió a nuestro encuentro y después de decirnos que sabía que eramos extranjeros nos advirtió que nuestros colores podían hacer que los Dublineses nos confundieran con la Orden de Orange que se estaba manifestando por el centro en esos momentos. Y digo manifestandose porque soy bueno, pues los actos vandálicos eran igualitos a un desalojo de okupas en una Via Laietana cualquiera. Cargas policiales, contenedores quemados, botellazos, escaparates rotos... En estas que llegó la policia y nos dijo que desgraciadamente ni ellos podian garantizar nuestra seguridad. La única opción era cambiarse, pero... habíamos viajado de Tuna sin ropa para cambiarnos. Bueno Graffiti si tenia unos tejanos y un jersey.
Aún así algunos seguían bastante intranquililos. Yo la verdad es que lo encontre curioso, incluso cachondo, pero es que soy incorregible y después de haber actuado para mafiosos que vaciaron un cargador de pistola en la mesa porque no queriamos tomar grappa con ellos en Hamburgo, cantar con neo-nazis en Ljubljana o salir airoso el dia que estando con Mudo nos ofrecieron si queriamos comprar una pistola, nada me sorprende la mas mínimo. (Pensando en anécdotas de estas me he dado cuenta de las muchas que he vivido...) Finalmente pudimos coger un taxi, muchos no quisieron cogernos, y corrimos a refugiarnos en la Guinnes Storehouse. ¿Y como viste la Orden de Orange? Como podeis ver en la foto, los colores naranja y purpura, al igual que en la Tuna de Telecos estan presentes en bandera y beca. Pero alli no acaban las similitudes...
Pero tambien hay diferencias:
Pero dejando a parte diferencias y similitudes conceptuales, ¿se puede confundir una con otra? Tómate unas Guinness y tu mismo.
Y hasta aquí Irlanda III. En Irlanda IV, hablaré de la Guinness Storehouse.
Febrero 2006, Irlanda II: BelfastUna ciudad dividida. La capital del Ulster, una provincia dividida. Una ciudad condenada durante muchos años a no vivir en paz por culpa de entre otros factores, la religión. ¿Qué hacíamos en Belfast? El motivo de ir a Belfast desde Dublín fue la falta de alojamiento en la capital de Irlanda cuyos hoteles, hostales y pensiones estaban llenos debido al partido del Torneo Seis Naciones de Rugby entre Irlanda y Gales. No es que Irlanda carezca de plazas hoteleras si no que tanto la afición galesa como la irlandesa del resto de la isla, se movilizaron en masa para vivir el ambiente en Dublín y ver el partido, en un ejemplo de deportividad entre aficiones rivales, juntos en los pubs. Así que para la primera noche que no teníamos hotel decidimos ir a dormir a Belfast que está solo a tres horas en autobús de Dublín. Me sorprendió lo guarros que eran los pasajeros del autobús, la mayoría adolescentes, que dejaron tirado sobre los asientos y el suelo todos los desperdicios de su cena. Latas, envoltorios de sándwiches y galletas, etc., quedaron de cualquier manera esparcidos por allí. Rescatados Llegamos a Belfast realmente tarde, al filo de la medianoche, y sin libras para coger un taxi decidimos ir al Hostal a pie. A pesar de que las indicaciones recibidas fueron correctas, como comprobamos al día siguiente, fuimos incapaces de interpretarlas atinadamente y acabamos perdidos hasta que un simpático lugareño nos ayudó, o al menos lo intentó. Finalmente fuimos recogidos por un vehículo de caridad de los que se dedica a recoger homeless y llevarlos a asilos y misiones. Llegamos al hostal y allí se encontraba la policía tratando de arrestar a un señor de bigote que me pidió fuego. Cerrando los pubs a las once de la noche, aunque salimos a intentar divertirnos, no nos quedo mas remedio que ir a dormir pronto.
Al día siguiente, mejor orientados al ser de día, dimos una vuelta por Belfast hasta que nos dio la hora de volver a Dublín. Cercana al hotel se encontraba la Iglesia de Santa Ana y desde allí por Royal Avenue, una calle pseudo-peatonal, llegamos al City Hall que es realmente espectacular. Allí se puede ver una de las pocas pruebas de que se encuentra uno en el Reino Unido, la Union Jack que ondea en lo mas alto del ayuntamiento. En la plaza del ayuntamiento se encuentran también el Scottish Provident Institution y Robinson & Cleaver. Girando hacia el río desde allí y enfrente del Mercado de San Jorge, están los Juzgados Reales, con sus impresionantes mamparas de acero, vestigio de los muchos años de ataques terroristas.
Ya no llegamos al río puesto que la ciudad ofrecía pocos atractivos y teníamos que comer y volver a Dublín. ¿Quién era el tipo del bigote? Llegando ya a la estación de autobuses, entramos a comer a un bar y mientras pedíamos, algo salió en las noticias. El señor de bigote del día anterior había sido detenido por secuestrar a una chica aunque él decía que solo había robado un coche y que no sabía que había una persona en el maletero. Así acabó nuestro día en Belfast y cogimos el autobús hacia Dublín. Lo que pasó cuando llegamos allí lo contaré en “Irlanda III: La Tunorden de Telecorange”. Febrero 2006, Irlanda I: DublínFebrero en Irlanda significa lluvia. Las estadísticas dicen que llueve 26 días. La Gloriosa tuvo la suerte de pillar los 2 de sol. Dublín no es una ciudad espectacular pero hay montones de bares, y eso para la tuna es innegablemente un valor seguro. El viejo proverbio irlandés, It never rains in the Pub, describe claramente las costumbres de esa buena gente, refugiados a todas horas detrás de una Guinness. Pubs A Irlanda fuimos en Febrero porque si, porque Chandal me pidió que montaran un viaje para los pardillos de la tuna y porque era un modo más de volver a la normalidad después de mi ordalía médica. Al final eso sí, el Comando Guinnes estuvo formado por curtidos reservistas, tres, tunos activos, dos y un solo pardillo.
El día de nuestra llegada, a media tarde, decidimos invertirlo en ir de tasca en tasca. Lo que creo que es la actividad turística numero uno en Dublín. Pasamos por Farrington’s que tiene un bonito nombre, por el Temple Bar que es más famoso de la ciudad, por el Porter’s Bar con su carta de mas de mil cervezas y por el Nomeacuerdo Bar, donde ya languidecimos hasta terminar nuestra epopeya. Buscamos incesantemente el parche pero solo encontramos birras gratis... El Temple Bar es digno de visita y a pesar de ser el más famoso de la ciudad es igual de caro que los demás, o sea que no se aprovechan más que los otros. Tiene varios ambientes separados con músicas distintas, en el mayor de todos con grupo en directo. Tiene también una zona de terraza al aire libre pero que queda en el patio interior de la finca. Teniendo en cuenta el frío y la lluvia uno se puede preguntar a santo de qué viene eso. La respuesta es sencilla, en la parte cerrada esta prohibido fumar.
El Porter Bar si me dejáis hacer el juego de palabras es “Porter-ntoso”. Tiene tres plantas y una decoración muy interesente pero lo increíble es su carta con más de mil cervezas. Están todas las de Irlanda pero también las hay de Bélgica, España, Alemania, México o Tailandia. El último reducto donde nos refugiamos, la única noche que arreció la lluvia, es conocido como el bar de las Banderas de ahí que no recuerde su nombre. En ese lugar conocimos a una camarera que sabia una sola palabra de español: “¡Polloooooooooooo!”. Por cierto, que después de horas y horas de Guinnes, ese pollo rebozado que nos ofrecía la camarera estaba de vicio. Dublín turístico Dormimos hacinados en el Youth Hostel, con el insoportable olor de los cacahuetes de oferta que compro Pescas. Dejamos las bolsas en la consigna, ya que no teníamos alojamiento para la siguiente noche y nos fuimos a ver el Trinity College. Pasando de camino por el Bank of Ireland. El Trinity College parece sacado de una postal con su plaza empedrada y su arquitectura típica. Allí estuvimos recreándonos en las vistas, de todo tipo, hasta que nos marchamos hacia Christ Church.
Ya por entonces Graffiti no dejaba de dar por donde amarga el pepino buscando una farmacia. Se había dejado el cepillo de dientes en Barcelona y no podía vivir sin él. Y eso que Chandal le cedía el suyo... Después de comprar los escudos de rigor, seguimos andando hacia Christ Church. Por el camino visitamos el Ayuntamiento y el Castillo de Dublín y mucho más importante, el Bar de Hugo. Hugo es un mexicano que tiene un bar en Dublín y que al vernos desde la ventanilla de su coche nos invitó a comer allí. También estuvimos tomando unos tragos de vodka, cortesía de sus dos camareras polacas. Hugo tocaba la flauta travesear y nos pidió que le acompañásemos con un Cielito Lindo. Lo que pasa es que el solo la sabía tocar en Re y... ¡menudo tono de la muerte!
Después de unas cuantas paradas, llegamos a Christ Church. De allí fuimos a la Catedral y a la farmacia. ¡Enhorabuena a los premiados, o sea, Graffiti! Con ese par de iglesias, mucho mejor la primera, dimos por concluido el tour... bueno, en verdad no, pero de la fábrica de Guinnes ya hablaremos más adelante. 25/08/2006 08:11 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Julio 2006, Bonus: El autentico Superman ReturnsOs dejo aqui en exclusiva el autentico retorno de Superman. Con esto se acaba definitivamente lo concerniente al viaje a Londres.
05/08/2006 04:32 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Junio 2006, Korea V: Suwon & DaejonTanto a Suwon como a Daejon fui exclusivamente a ver una cosa. Es por eso que no os puedo explicar como son ambas ciudades pero si lo que pasa por ser la más grande atracción de cada una de ellas: la Fortaleza de Suwon, que es Patrimonio de la Humanidad y el Expo Park de Daejon. La Fortaleza de Suwon Lo primero que me llamo la atención del a Fortaleza de Suwon es que no es un castillo recogido que se pueda entrar y visitar sino que se conoce como Fortaleza de Suwon a toda la muralla que rodeaba la ciudad construida hace más de dos siglos y que se conserva casi intacta. La muralla por supuesto incluye las puertas, ciudadelas y demás. Desde Seoul hasta Suwon se va en metro pues son ciudades que pertenecen a la misma conurbación. Eso sí, desde Seoul Station hasta destino hay 66 minutos que a la ida hice cómodamente sentado pero a la vuelta me toco hacerlos confinado cual anchoa de la Escala. Al llegar a la estación de Suwon hay un centro turístico donde conseguir mapas e itinerarios. De ahí se puede coger un autobús que te lleva a la puerta más cercana. A pesar de poder coger el autobús yo me decidí a ir andando ya que mi plan era el de recorrer parte de la muralla por su parte exterior y entrar a la parte interior por una puerta secundaria. Puesto que las puertas principales están dobladas a ambos extremos del a Fortaleza, no ver la más cercana no tenía más importancia, luego vería la otra que es igual.
Lastimosamente el mapa que me habían dado era uno de esos típicos mapas turísticos que no respetan la escala y que además no incluyen todas las calles así que me perdí y después de un montón de subidas y bajadas por callejuelas inmundas volví a la avenida principal y me dirigí a la puerta principal. Tal como se llega a la Puerta se puede empezar a subir por el camino de ronda de la muralla que queda al lado izquierdo y que es bastante escarpado. De ese modo se recorre toda la Fortaleza en sentido horario. Cuando ya llevaba un cuarto de recorrido y había constatado que todo el rato era igual, me sorprendió un fuerte aguacero, justo cuando me encontraba en una de las puertas. Después de estar un rato resguardado en la misma me decidí a cruzar la plaza que había enfrente y acercarme a una tienda a comprar un paraguas. Efectivamente me calé hasta los huesos y efectivamente en cuanto hube comprado el paraguas dejó de llover. Entre la segunda puerta y la tercera están los mejores lugares del a Fortaleza y una vez recorrida en sus tres cuartas partes se puede dar por concluida la visita.
Expo Park A pesar de que Daejon está a unos cien kilómetros de Seoul, como se puede ir en tren bala (KTX), en términos de tiempo, esta bastante más cerca que Suwon y en sólo cuarenta y cinco minutos me planté allí. Lo que pasa es que desde la estación de tren hasta el Expo Park hay un trayecto en autobús francamente largo. En la guía gratuita de Korea que dan en el Centro de Información del Aeropuerto de Incheon, hay una foto de la entrada al Expo Park donde sale una especie de pirámide flanqueada por dos robots gigantes al estilo Mazinger Z. Fui allí para verlos pero no estaban. ¡Snif!
A pesar de esa decepción decidí entrar a visitar el parque donde tuvo lugar la Exposición Universal de 1993. El parque se puede visitar prácticamente entero y no es muy grande pero los pabellones están cerrados a excepción de unos pocos, creo que cuatro, que siguen abiertos con fines educativos. Mientras visitaba el parque que estaba completamente vacío y se encuentra en bastante mal estado de conservación, me sentí como en una película futurista de esas de mundos post-apocalípticos. Aunque el escenario no se parecía en nada era como estar en el Planeta de los Simios. Hay que ver lo efímera que puede ser la obra humana si no se está constantemente encima de ella para mantenerla. En solo trece años la naturaleza ya esta poniendo a cada uno en su sitio. De todos modos el Expo Park tiene en si un aire bastante retro-futurista que le confiere cierto encanto.
Cuando ya había terminado la visita y me dirigía a la salida empecé a cruzarme con grupos escolares de todas las edades y la sensación descrita anteriormente desapareció.
Bueno, y con este articulo termina la serie sobre Korea. Podría haber algún epílogo u otros artículos relacionados con aspectos más puntuales del mismo pero no es seguro. Julio 2006, Londres IIILa actuación en el Restaurante Nueva Costa Dorada fue salvada por la tunería porque de música hubo más bien poca. El domingo apenas hubo tiempo de nada pero aún así pudimos comprobar que hay parcheros más cutres que nosotros. Cuando no hay dignidad, no hay dignidad...
26/07/2006 08:44 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Julio 2006, Stonehenge & SalisburyPara ir a Stonehenge hay que llegar primero a Salisbury. Pero Salisbury no es sólo un punto de paso sino que ofrece su esplendida catedral donde se encuentra la Carta Magna mejor conservada de toda Inglaterra. Es obligado empezar este artículo diciendo que llegar a Stonehenge desde Londres no es barato precisamente. Seguramente hay autobuses más baratos que el tren pero nosotros elegimos este último y a la postre fue una elección acertada ya que los amables empleados nos permitieron viajar en primera clase teniendo billete estándar a causa de nuestro voluminosos “equipaje”, o sea guitarras y bandurrias. Además nos beneficiamos de la oferta “pague dos y llévese cuatro” que ofrecían los ferrocarriles nacionales. Hasta Salisbury se tarda una hora y veinte y a las puertas de la estación se coge el autobús, Línea 3, para ir a Stonehenge. Remarcar que en el mismo andén de la estación hay un puesto de información turística donde comprar los billetes y conseguir planos y guías en español.
Una vez llegados a Stonehenge choca un poco que haya dos carreteras muy cerca de las piedras lo que junto a la masiva presencia de gente le resta misticismo. Aun así es impresionante. Los alegres estudiantes Mientras hacíamos cola me informe de los precios y descuentos. Una de las concesiones era para los poseedores de carné de estudiante. Por supuesto nosotros no teníamos pero la imaginación y la caradura nos sobra. Por ejemplo yo en un momento improvisé el mío con el carné de conducir de Japón que coló perfectamente… ¡Otra solución fue la tarjeta de los 40 Principales!
Después de recorrer el sitio y embelesarnos con los monolitos algunos de los cuales están ahí desde hace 5000 años nos tiramos un rato a la hierba. Mención aparte para Atapuerco que quería saltar la valla e ir a pintar unos bisontes. La Catedral En Salisbury comimos en una taberna rústica que nos salió francamente barata. Era el día del dos por uno. Luego fuimos a la Catedral que es magnífica. La Catedral de Salisbury tiene una de las plantas más extrañas que nunca he visto. A primera vista parece una cruz de Caravaca algo alargada pero los brazos cortos no son simétricos. En el derecho hay añadida una sacristía. Otra peculiaridad es que a la derecha de la entrada principal encontramos el claustro por el cual se puede acceder a la cámara de la Carta Magna. Es una lástima que no se puedan hacer fotos en dicha cámara.
Desgraciadamente no teníamos mucho tiempo ya que teníamos que actuar en el restaurante Nueva Costa Dorada e incluso tuvimos que correr literalmente para poder pillar el último tren que nos podía llevar a tiempo a Londres. Esta vez además no nos dejaron ir en primera clase.
Y hasta aquí mis impresiones de Stonehenge y Salisbury. La crónica de los tres fantásticos días que pasamos en Inglaterra terminará en Londres III.
13/07/2006 21:20 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Histórico de Viajes No hay comentarios. Comentar. Julio 2006, Londres IIDesde el parlamento nos fuimos, cruzando el St. James Park, hacia Buckingham Palace. De allí a comer y luego a buscar el parche. Después de preguntar en todos los bares y restaurantes españoles solo conseguimos un contrato para el sábado. Así que si no nos íbamos a forrar al menos lo pasaríamos bien... Retomando el hilo del articulo "Londres I" y después refrescarnos las gargantas nos encaminamos hacia el Palacio de Buckingham, cruzando el St. James Park. Allí descubrimos a nuestro naturalista amateur Duchas Rodríguez de la Fuente y su amor por los palmípedos. ¡Maravillosas fotos de patos, si señor! Hasta ese momento la temperatura había sido francamente agradable incluso para los que vestiamos capa, Superman incluido. De todos modos a medida que nos acercábamos al Palacio, el sol se iba imponiendo en su particular pugna con la llovizna característica del clima británico y el calor empezó a pasar factura. En la plaza que hay enfrente de Buckingham, los chorretones de sudor corrían por nuestra frente. ![]() En Londres hay más españoles que ingleses. Allí tuvimos un amigable encuentro con los cuerpos del orden que nos pidieron alguna acreditación de nuestra condición de músicos. Parece ser que gente disfrazada y de todo tipo de pelaje se presenta allí para manifestarse a favor de cualquier cosa que se les ocurra. Pero la tuna es mucha tuna y la Gloriosa más, así que al final acabamos haciéndonos amigos y fotos. Con la visita a Buckingham Palace dimos por acabado el tour turístico, más que nada porque los pies de algunos estaban un pelín cansados. Después de unas ferruginosas hamburguesas, Superman regresó a su identidad secreta: Atapuerclark Kent. ¿Dónde parcheamos? Entre Piccadilly Circus y Goodge Street hay un buen numero de restaurantes españoles pero desgraciadamente no están por la labor de dejar parchear a la tuna. Las escusas fueron diversas: "está demasiado vacio", "está demasiado lleno", "no tenemos licencia para música en directo"... En estas llegamos a Hanway Street y en el Bradley's Spanish Bar decidimos dejar de andar y empezar a plimplar. Pero aún quedaba un sitio y después de tomar una pintita del señor me dirigí allí con Duchas. El Nueva Costa Dorada nos esperaba con los brazos abiertos. Nada más entrar hubo buena química y después de una pequeña negociación Ennis el Manager nos citó para una audición esa misma noche en aras de contratarnos para que actuasemos el sábado. Para hacer tiempo hasta el casting nos dimos una vuelta y ahí cambió nuestra suerte cuando conocimos a Lucía en una terraza de Charlotte Street. Quedamos para volver a cantarle una canción después de la audición y así lo hicimos. Lucía estaba cenando con una amiga croata llamada Sandra y esperando a su novio. La gente de al lado se mostro interesada y a la hora de pasar la pandereta nos nos circunscribimos sólo a la mesa de Lucía. Poco después decidí enviar a Francu y Atapuerco a buscar nuevas víctimas... En Londres creamos una nueva modalidad de parche. Los tunos sentados en una terraza tomando cervezas y los pardillos buscando clientes que quisieran venir a escucharnos y pagar 10 libras por canción. ¡Y funcionó! Fue pasando la noche tranquilamente hasta que tuvimos que decidir si cogíamos el último metro o no... Y no lo decidimos nosotros si no un inglés que nos escuchó y nos pidió que rondasemos a su novia al pie de su ventana. Pistoletazo de salida Y esa ventana estaba en un callejón. Y en ese callejón había una casa. Y en esa casa había una fiesta. Y en esa fiesta había cervezas y vino... pero no había música. Así que las personas que allí disfrutaban de finos caldos de la tierra decidieron compartirlos con nosotros a cambio de nuestras canciones. Y cada uno hizo su cosa... ![]() Por el camino del desierto... Memorable fue el Hey Jude que se marcaron a dúo Duchas y Chandal, las risas con la banda sonora de Superman y nuestro Atapuerco. Los blues de Francu y la desgarradora versión de Hotel California de Mozart que rompió moldes. También rompió moldes el exhibicionismo de las niñas que allí había o el descaro de los chicos que nos tiraron algún tejazo... Al final tuvimos que irnos cuando llamaron a la ambulancia para una de las inglesitas borrachas. No sin que antes apareciese Eric Clepton para hacer un truco de mágia. Algo así como el milagro de los panes y las capas a los acordes de Led Zeppelin... Y aquí acaba Londres II, habrá un Londres III pero antes la Gloriosa fue a Stonhenge. Julio 2006, LondresLondres es sin duda una gran ciudad que a partir de ahora añado a mis favoritas. Cosmopolita, limpia y moderna. Turísticamente es impresionante por la gran cantidad de edificios y monumentos de interés, bellos y bien conservados. En ella se puede encontrar de todo y para mi tiene un encanto especial. Llegar a Londres fue una odisea ya que un incendio en la Ronda de Dalt nos hizo llegar tarde al aeropuerto de Girona y perder nuestro avión a Stansted. No sin cierto sentimiento de estafa, llegamos dos minutos tarde al check-in y el avión anunció su embarque con casi una hora de retraso, compramos nuevos billetes para el siguiente vuelo disponible, esta vez a Luton, que salía dos horas más tarde. La espera se hizo más llevadera gracias a unas mirindas de litro. El vuelo trascurrió sin problemas y desde Luton nos desplazamos a Victoria Station en autobús. A nuestra llegada al centro de Londres comimos unos pasteles de carne y cogimos un taxi hasta el hotel, que se encontraba a unas tres millas.
El hotel estaba ubicado enfrente del Clapham Common, en su lado norte y estaba en una finca rústica. Por dentro bastante discreto pero limpio.
![]() Marco Pozo llamando por teléfono El recorrido empezó en Picadilly Circus y siguió por Trafalgar Square y la National Gallery recorriendo también Leicester Square y pasando por St. Martin in the Fields. Poco a poco nos acercábamos a quizá los más famoso de Londres, la Torre del Reloj del Parlamento y su famosa campana Big Ben. Desde el puente de Wetsminster se tienen algunas de las mejores vistas del Parlamento y del complejo del Milenio con su espectacular noria. Es interesante cruzarlo ya que desde la otra ribera es desde donde podremos observar todo el Parlamento al completo. Desandando parte del camino nos dirigimos a la Abadía de Wetsminster, aunque no entramos a visitarla debido al elevado precio de las entradas. Los pies empezaban a estar fatigados de modo que la necesidad de tomar unas pintas era imperiosa. Superman está en Londres Hablando de pintas, a las nuestras habituales había que añadir la presencia de Superman que no quiso perderse a la Gloriosa en Londres y vino volando desde Nou Barris. Si habitualmente la tuna es objeto de numerosas fotos por parte de los turistas con los que coincide doquiera que vaya en esta ocasión se multiplicaron los flashes de manera espectacular.
Hasta aquí la primera parte del viaje a Londres. En la segunda parte hablaré del resto de Londres turístico, del parche y de las fiestas… Junio 2006, Korea IV: GyeongjuDecidí ir a Gyeongju para ver La Gruta de Seokguram patrimonio mundial de la UNESCO. La verdad es que me gustaría saber quién decide estas cosas. Luego visite el parque de los túmulos. ¿Estuvo Tolkien en Gyeongju? ¡Realmente parece Hobbiton!
Una vez en Gyeongju me dirigí directamente al Templo de Bulguksa, que se encuentra de camino a La Gruta de Seokguram. Llegue unos 40 minutos antes de que saliera el autobús hacia la gruta así que decidí acercarme al templo. Tenía que ser una visita corta para poder coger el autobús a tiempo y lo fue. El templo es un templo bastante normal que parece ser que alcanza el máximo esplendor en otoño.
Para llegar a la gruta hay una carreterilla revirada que a pesar de ser corta se hace larga. Me sorprendió que el conductor del autobús la hiciera entera a una mano. Mientras sujetaba el volante con la mano izquierda se agarraba a una barra con la derecha ¿para no caerse del asiento? El día estaba brumoso y algo frío. Recorrí el sinuoso camino de tierra hasta la gruta prácticamente solo. Es un camino de montaña bastante ancho y bordeado de árboles al final del cual nos encontramos con una pequeña cabaña por donde se entra a la gruta que fue excavada en el siglo VIII.
Bueno con esto se terminó la entrega. En Korea V, hablaré de la fortaleza de Suwon y el Expo Park de Daejeon.
Junio 2006, Korea III: BusanUna ciudad donde lo más famoso es su playa, no suele ofrecer mucho a los turistas que no busquen sol. Además, ¿quien quiere ir a la playa en Busan pudiendo ir a otros destinos más preparados y atractivos para quien le guste este tipo de turismo?
Es cierto que el olor a pescado puede molestar a algunas narices sensibles pero el espectáculo visual esta garantizado. Paseando por el mercado se puede encontrar cualquier fruto del mar, y en los bares y restaurantes colindantes uno se puede dar un festín de pescados y mariscos a un precio muy asequible. Además, dentro de la cocina coreana es la del pescado la menos picante y condimentada. No se, eso sí, el grado de conservación de lo que allí se pueda comprar. Cuando yo fui los pescados estaban tan ricamente al sol, y era un día bastante caluroso. Aún así me atreví a degustar algunos mariscos y no me pasó nada en absoluto. Supongo que todo es lo suficientemente fresco. Cerca del mercado Jagalchi y de camino a la torre de Busan, se encuentra el mercado Gukje, que no ofrece nada especial o que no se pueda encontrar en los mercados de Seoul u otras ciudades coreanas. De todos modos mientras paseaba por Gukje encontré uno de los coreanos más amables. Estaba en ese momento buscando artículos de electrónica y pregunte en una tienda de ropa. Uno de los dependientes me acompañó, cruzando todo el mercado, hasta las tiendas que buscaba. Como ya he dicho cerca de Jagalchi y Gukje se encuentra la torre de Busan, más fea y más pequeña que la de Seoul pero que ofrece mejores vistas. Básicamente vale la pena subir a la torre para ver el puerto de Busan, el más grande de Korea.
Después de mi visita a los mercados y a la Torre de Busan, me dirigí a las recomendadas playas… no valen nada. Lo único curioso es que estaban llenas pero nadie iba en bañador ni se estaba bañando. En frente de la playa de Gwangalli, se encuentra el puente más absurdo que he visto en mi vida, el Gwangan Bridge. Digo absurdo, porque no cruza nada. La carretera se adentra en el mar, gira a la derecha y el puente esta paralelo a la costa. Luego gira a la derecha otra vez y la carretera vuelve a tierra firme. Para terminar, en vez de ir a la playa de Haeundae, me dirigí al Dongbaek Park. Allí me encontre con un parque bastante bonito pero lleno hasta la bandera. Hay una pasarelas para poder pasera sobre las escarpadas rocas, bastante parecidas a las que encontré en Bondi Beach, Sydney, y habia que hacer cola o sufrir atascos en algunos momentos para poder continuar el paseo. Bueno, hasta aquí la visita a Busan. En Korea IV, Gyeongju. Junio 2006, Korea II: SeoulCapital de Korea del Sur, Seoul es una ciudad abigarrada, activa y sucia. Dispone de un eficiente sistema de metro que la conecta con las ciudades cercanas como Suwon. A parte de sus templos y mercados no destaca por sus puntos de interés turísticos. La idea inicial de mi viaje a Korea era la de pasar dos días en Seoul y luego recorrer el país aprovechando el KR Pass. Una vez visitada la capital, ya no encontré necesario moverme con todo el equipaje y buscar alojamiento en las diferentes ciudades. Las ciudades de Korea se pueden visitar en apenas unas horas. En Seoul podemos encontrar bastantes templos y palacios si bien, visto uno vistos todos. Sus características columnas rojas y sus techos de pagoda son exactamente iguales doquiera que vas. Además, los palacios están cerrados con lo que no puedes ver su interior. Finalmente, sus jardines suelen ser austeros en el caso de que dispongan de ellos y su ubicación en medio de la ciudad tampoco hace que luzcan en demasía. En cuanto a cosas modernas, podemos encontrar rascacielos, torres y edificios de diseño por casi toda la ciudad sin que estén excesivamente concentrados en ningún barrio o zona determinada, a excepción de la isla de Yeouido donde encontramos el centro financiero, el Parlamento y el edificio KLI63, el más alto de la ciudad. El primer día decidí empezar mi visita por la zona de artesanías de Insa-Dong, cercana a mi alojamiento. Básicamente es una calle con paraditas, tiendecillas y puestos donde comprar souvenirs baratos y típicos. Carece de atmósfera y es decepcionante. Mi segunda etapa fue el Palacio Gyeongbokgung. Allí llegué en el momento justo del cambio de guardia, colorido y no excesivamente largo. Además una vez terminado puedes hacerte fotos con los soldados que van ataviados con uniformes tradicionales. El recinto tiene cierto interés pero no se puede visitar ninguna sala.
Korea y la pasión por el fútbol A una semana del Mundial de fútbol de Alemania 2006, en Korea se respiraba selección nacional por todos los rincones. Especialmente impactante la fachada del ayuntamiento, cubierto con unas lonas que simulaban la autentica fachada pero que incluían un par de hinchas gigantes y a la mascota del equipo, un simpático tigre. Además, en cada estación de tren o metro, había numerosos puestos donde comprar camisetas, bufandas y demás merchandising. El lema: “Again 2002” recordando el mundial de Korea y Japón en el que quedaron en 4ª Posición. ![]() Decoración del Ayuntamiento con motivo del Mundial de Fútbol
Los mercados en Korea son quizá los lugares más interesantes, en los que se puede conocer gente y hacerse a la idea de la realidad del país. No guardo buen recuerdo de Korea pero la poca gente amable la encontré en los mercados. Más palacios y la Torre de Seoul Siguiendo mi periplo por los palacios de Seoul cada vez estaba más crispado. Es realmente decepcionante cuando visitas los puntos que recomiendan las mejores guías de viaje con unas cuantas horas a pie a tus espaldas, y cada uno es peor que el anterior. En el palacio de Changgyounggung encontré una pareja que vestía el traje tradicional de boda. Lo primero que pensé fue lo afortunado que soy de que mi novia sea japonesa y no coreana…
Para terminar mi visita a Seoul me dirigí a la Torre de Seoul desde la que poder disfrutar de las “mejores” vistas de la ciudad. La torre en si misma no está mal, sobretodo al anochecer. Sin embargo las vistas no son nada del otro mundo, aunque claro, Seoul no es nada del otro mundo. Creo que Korea no está aún preparada para el turismo, como demuestra el hecho de que en la Torre de Korea no vendan ni siquiera postales.
Bueno, hasta aquí el resumen de Seoul. En Korea III hablaré de Busan y su mercado de pescado Jagalchi. Junio 2006, Korea IMe sabe un poco mal empezar este blog con la crónica de mi viaje a Korea porque es uno de los pocos que me ha dejado mal sabor de boca. Y no lo digo solo metafóricamente sino también desde un punto de vista literal. La comida coreana es... bueno, no me gusta.
En el caso de Korea nos encontramos con una cocina picante, muy picante. Y lo digo yo, que he viajado durante dos meses por México y me como los jalapeños a pelo, como si fueran aceitunas. Pero el caso es que la mayoría de las veces los sabores de los ingredientes principales son irreconocibles. Otro dato que respalda mi teoría es que cuando se dispone de buenas materias primas la cocina pasa a un segundo plano, como en el caso de Busan, ciudad portuaria al sur de Korea, donde hay abundancia de pescado y marisco de calidad. Allí se pueden encontrar restaurantes y puestos callejeros donde degustar camarones a la plancha o simplemente fritos (detalle curioso: Con cáscara) o rollos de sushi al estilo japonés. De todos modos para los que disfruten de la sensación de abrasarse la boca, recordad que lo que entra luego sale, y te puedes abrasar otra cosa. Los Modales en Korea Otra cosa que me sorprendió negativamente fueron los modales de los coreanos, que francamente dejan bastante que desear. La gente allí va bastante a la suya, atropellándote en el metro, colándose en el autobús, etc. A diferencia de, por ejemplo Japón, donde enseguida la gente tiene un "sumimasen" (lo siento) en la boca, en Korea nadie se disculpa nunca. Mención aparte merecen los modales en la "mesa" o doquiera que estén comiendo, que puede ser en cualquier parte, como por ejemplo el tren. Recuerdo con bastante repugnancia mi primer trayecto largo en el KTX, tren bala coreano, y especialmente al individuo que estaba sentado detrás de mí. El concierto de eructos fue ininterrumpido, y os puedo asegurar que "disfrute" del mismo menú que el. Lastima que no tuviese pan para mojar... Finalmente y cuando llegue a mi destino, pude, al levantarme, ver la piara en que habían convertido sus asientos Mister Eructo y su esposa. Desgraciadamente no fue un episodio aislado. Otro de los más espeluznantes sucedió mientras paseaba por Gyeongju. En un instante tenia al coreano que andaba detrás de mí, a unos 5 metros, preparando un "pollo" de los que vuelan con ese característico rascar de garganta-nariz previo al escupitajo y que sirve para aglomerar toda la inmundicia que va a ser expulsada y al mismo tiempo al que venia de frente tapándose un agujero de la nariz, para soltar un grumo verde por el otro orificio mediante el bufido del búfalo tan típico de los deportistas. Para rematarlo y no exagero, un par más de aborígenes que andaban por allí le pusieron banda sonora a la escena. No quiero calentarme y seguir despellejando a la población de corea. La verdad es que no son todos unos guarros, solo el 50%. Exactamente la mitad masculina de la población... Bueno, hasta aquí esta primera parte. En el articulo Korea II hablare de Korea turística. |
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