Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2007.

Resumen

20/08/2007

La Muralla China

La Muralla China es como una serpiente recostada en la cresta de una montaña. Con más de 6000 kilómetros de largo es la estructura más grande creada por el hombre a lo largo de unos veinte siglos.

 

(Flash creado por Daniel Marni)

A pesar de su increíble longitud los puntos visitables de la Gran Muralla China se limitan a tres. Dos de ellos están cerca de Pekín así que cualquier viaje a la capital China tiene que incluir una visita a la Gran Muralla.

Los dos puntos más cercanos son Badaling y Jinshanling. Del primero decir que está a sólo una hora de Pekín, totalmente restaurado y más transitado que las Ramblas un domingo de primavera. Puesto que no fui a ese punto tengo que fiarme de las opiniones de gente que si ha ido y que en su mayoría concluyen que más que un monumento histórico parece que uno esté visitando un parque temático.

Jinshanling

Aconsejado por mis anfitriones en China, Txaik y Esmeralda fui a Jinshanling. Ellos me advirtieron que dada la época del año y la longitud del recorrido sería una experiencia sofocante y desestimé la idea de ir vestido de tuna... ¡menos mal!

El trayecto hasta allí dura unas tres horas que pase durmiendo en la minaban. Hay que tener en cuenta que para estar en el punto de encuentro a las 6:45 tuve que levantarme a las cinco. Es por eso que no puedo comentar nada sobre el paisaje del camino. A la vuelta también fui medio dormido amén que también llovía a mares con lo que tampoco disfrute del paisaje más preocupado por la temeraria conducción de los aborígenes.

 


El teleférico de Jinshanling

Una vez llegados al punto de inicio y después de retirar las entradas se entra en una especie de paseo bastante amplio que te lleva al pie de un teleférico con el que subir a la gran muralla que como ya he dicho recorre las crestas de las montañas. Al bajarse del teleférico uno se dirige a una de las torres de vigía por la que se puede uno encaramar a la muralla y empezar la ronda.

Cuando la gran muralla se construyó para defenderse de los ataques de los nómadas mongoles, al norte de la misma estaba Mongolia y al sur el Imperio Chino así que puesto que durante el recorrido por la muralla se anda hacia el este, subido a ella, a la izquierda estaría Mongolia y a la derecha China. Después de esa reflexión uno se da cuenta de la expansión del Imperio Chino pues la frontera con Mongolia en la actualidad está a varios miles de kilómetros al noroeste de ese lugar.

El primer tramo está restaurado pero después de unas pocas torres de vigía uno se encuentra con la muralla en peor estado habiendo incluso una par de tramos en los que tienes que bajar de la misma y recorrer una parte del camino a sus pies. Eso es debido a muchos y diversos motivos como por ejemplo el hecho que haya servido de “cantera” para construir casas. De todos modos ahora mismo aún se llevan a cabo tareas de restauración como atestigüé a medio camino, cuando me encontré con una cuadrilla de albañiles trabajando en ello, los cuales desgraciadamente no me permitieron sacarles ninguna foto, cosa por otro lado normal dentro del a cultura asiática.


Imagen de la Muralla Restaurada, pasa el ratón por encima
para ver un tramo no restaurado.


Pasando por fuera de la muralla

El recorrido tiene cerca de doce kilómetros y se pasa por unas treinta torres de vigía, lo cual significa que tienes que subir y bajar unas treinta montañas. Al principio uno empieza con ilusión y energía pero si tuviese unos 3 o 4 kilómetros menos sería de agradecer. Durante el mismo la pendiente también es variable, encontrándose uno con etapas de falso llano, puertos de tercera, segunda, primera categoría y momentos que parece que unos esté subiendo el Angliru. Tampoco se puede decir que los peldaños ayuden mucho ya que muchas veces son excesivamente escarpados y se requiere la ayuda del piolet. En definitiva, es una excursión no recomendable para personas con vértigo.

 


Tramo particularmente empinado

En las torres de vigía como no podría ser de otra forma se apostan los lugareños que tratan de vender recuerdos, comida y sobretodo bebida a los incautos turistas que hayan sido tan poco previsores de no llevar avituallamiento. Por supuesto los precios del agua son abusivos llegando a los cuatro euros por botellín cuando lo normal es que cueste menos de cincuenta céntimos.

El Paisaje

La muralla está rodeada de verde y hasta donde alcanza la vista no se ve ninguna construcción a excepción de la propia muralla. Es increíble que una cosa tan grande esté en medio de la nada. La sensación es muy curiosa ya que al mirar a los lados no se alcanza a ver el final de los bosques y mirando al frente no se puede ver el final de la muralla.

 



Otra cosa destacable es lo revirada que es la condenada. Evidentemente no es una muralla recta y podríamos resumir que su diseño consiste en una sucesión de muros que unen las torres de vigía ubicadas en las cumbres de cada colina.

Función de la Muralla

Uno subido a la muralla y en medio de la inmensidad del bosque se pregunta si realmente tenía o no una función defensiva o simplemente intimidatoria. Hay que añadir que a pesar de ser muy larga la gran muralla tiene una altura discreta y una anchura media de unos 5 metros.

 


Torre de Vigía

Por lo visto la respuesta es que defensivamente cumplía dos funciones. La primera era la vigilancia y la comunicación mediante señales de humo entre las torres de vigía ¡Encended las almenaras! La otra función era no permitir que los enemigos cruzasen con la caballería.

Acercándose al final

Ya hacía el final del tramo que se puede recorrer y justo antes de salir de la muralla esta cruza un río. A tal efecto se pasa por un puente colgante y el día que yo la visité allí me sorprendió una intensa tormenta de verano.

 


Descansando justo antes de la tormenta

Después de bajar de la muralla uno puede dirigirse al punto de salida en Jingshanlin a pie por una caminito de montaña, o como yo hice, usando una tirolina tirada por encima del río para luego coger una barquito hasta el punto de salida.

Etiquetas: ,

20/08/2007 05:46 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Último Viaje Hay 6 comentarios.

28/08/2007

El Palacio de Verano

(Sin terminar) 

Al noroeste de Pekin se encuentra el Palacio de Verano donde se retiraba la familia imperial para resguardarse del calor que asolaba la Ciudad Prohibida durante la canícula.

Lo primero que me sorprendió del Palacio de Verano es que fue más complicado llegar hasta el de lo que pensaba aunque al final lo conseguimos. Esto fue así porque después de tomar el metro, esperar un montón al autobús y circular por el monumental atasco que a esa hora de la mañana es Beijing, al llegar casi al Palacio nos encontramos con una comitiva de "personalidades" en visita oficial que nos hicieron esperar en el "autobús-sauna" a que pasaran más de cuarenta coches entre oficiales y de seguridad cosa que demoró nuestra llegada al anhelado destino otros cuarenta y cinco minutos más. La segunda sorpresa me la lleve al entrar por la Puerta del Norte, algo así como hacerlo por la puerta trasera. De todos modos creo que fue una buena circunstancia por como se desarrolló la visita.

De todos modos, como no hay mal que por bien no venga, uno puede dedicar ese tiempo que se tarda en llegar en observar la vida cotidiana de los pekineses y sus medios de tranporte.


Pedaleando, pedaleando
(Pasa el ratón por encima de la imagen para ver otra)

Al hacerlo de este modo, entrando por "detrás", mientras aún estás fresco escalas la Montaña de la Longevidad para luego ir bajando gradualmente hasta el Lago Kunming alrededor del cual hay innumerables sitios dónde tomar un descanso. Si lo haces en el sentido contrario, no niego que la llegada por el lago y observar el majestuoso palacio debe ser sobrecogedor pero el final de la visita, cruzada la calle Suzhou, quedaría deslucida amén que en la zona de la Puerta Norte las infraestructuras son más escasas.

Sea como fuera, el hecho es que entre por el norte y después de una penosa ascensión uno se asoma a la calle Suzhou, un de los rincones más interesantes del Palacio.


Panorámica de la Calle Suzhou
(Flash creado por Daniel Marni)

La Calle Suzhou, a pesar de su nombre, la podríamos definir como un lago artificial rodeado por una calle dónde queda circunscrito. Para visitarla, uno tiene que cruzar el puente de tres ojos que hay en medio del lago y bajar hasta la orilla del mismo. Por la acera que allí hay uno da la vuelta al lago mientras se distrae viendo a los artesanos y oyendo música de flauta que toca un tendero. La única lástima es que los artesanos no quieren que se tomen fotos de ellos o sus trabajos, así que para cazar alguna instantánea es mejor que uno se una al club de los fotógrafos furtivos. En ese momento de la visita ya sabía que había valido la pena.

 


El embarcadero visto desde el puente
 

Vista de la Calle Suzhou
 

Detalles
 

Artesanías

 

Etiquetas: , , ,

28/08/2007 12:40 Autor: marcopozo. Enlace permanente. Tema: Último Viaje No hay comentarios. Comentar.



Cronicas y reflexiones sobre viajes

hit counter code

Artistas de la semana


Artistas Globales

Temas

Archivos

Enlaces

Bandera de...

Histórico de Viajes

Último Viaje

Otros

______________________________
ESTOY LEYENDO...